Título: Kentukis
Autor: Samanta Schweblin
Editorial: Literatura Random House
Año: 2018

Descripción: Una nueva novela de la prestigiosa autora argentina Samanta Schweblin que desvela el lado más inquietante de las nuevas tecnologías.

Casi siempre comienza en los hogares. Ya se registran miles de casos en Vancouver, Hong Kong, Tel Aviv, Barcelona, Oaxaca… y se está propagando rápidamente a todos los rincones del mundo. No son mascotas, ni fantasmas, ni robots. Son ciudadanos reales, y el problema —se dice en las noticias y se comparte en las redes— es que una persona que vive en Berlín no debería poder pasearse libremente por la sala de estar de alguien que vive en Sidney, ni una persona que vive en Bangkok desayunar junto a tus hijos en tu departamento de Buenos Aires. En especial cuando esas personas que dejamos entrar a casa son completamente anónimas.

Los personajes de esta novela encarnan el costado más real -y a la vez imprevisible- de la compleja relación que tenemos con la tecnología, renovando la noción del voyerismo y exponiendo al lector a los límites del prejuicio, el cuidado de los otros, la intimidad, el deseo y las buenas intenciones. Kentukis es una novela deslumbrante que potencia su sentido mucho más allá de la atracción que genera desde sus páginas. Una idea insólita y oscura, tan sensata en sus reflejos que, una vez que se entra en ella, ya no se puede salir.

Puntuación: 

Reseña: Era la primera vez que leía un libro de Samantha Schweblin.

Los Kentukis son unos pequeños “robots” con forma de animal, que disponen de ruedas, cámaras y micrófonos entre otras características. Son manejados a distancia por alguien anónimo, donde puede observar la vida de otra persona elegida al azar en cualquier lugar del mundo que haya comprado un kentuki. Hay dos opciones para elegir, o ser “amo” y manejar el kentuki mediante una tablet para observar la vida de la otra persona, o “ser kentuki”, personas que han comprado el robot anteriormente comentado, compartiendo así su día a día.

Ha sido inquietante la lectura de este libro, ya que te hace pensar hasta qué punto estamos dispuestos a compartir nuestra privacidad, cosa que ya hacemos hoy en día mediante las redes sociales. Tal como avanza la tecnología, no me extrañaría que se hiciera realidad y se pusieran de moda los kentukis en la vida real.