Reseña: Dime una adivinanza. Tillie Olsen

Reseña: Dime una adivinanza. Tillie Olsen

Descripción: Dime una adivinanza está considerado, con justicia, un verdadero clásico de la literatura norteamericana. Un libro que explora algunos de los temas fundamentales de la experiencia humana, incluyendo la perdurabilidad de los lazos familiares, la experiencia de la inmigración, el compromiso político o la importancia de los cuidados. Olsen demostró en esta obra un excepcional afán de totalidad, sin renunciar por ello a las posibilidades expresivas y poéticas del lenguaje.

El libro reúne cuatro historias protagonizadas por los miembros de una misma familia. En «Aquí estoy, planchando», una madre desgrana la relación con su hija mientras da cuenta de una vida marcada por la falta de recursos; «¿Qué barco, marinero?» es una elegía por la pérdida de los antiguos vínculos entre un marino alcohólico y la familia que le acoge; «Oh, sí» es la crónica de la ruptura de una amistad en el Estados Unidos de la segregación y «Dime una adivinanza» sigue a una pareja de ancianos y la descomposición de su relación durante los últimos años de su vida.

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Reseña: Las lealtades. Delphine de Vigan

Reseña: Las lealtades. Delphine de Vigan

Descripción: En el centro de esta novela hay un niño de doce años: Théo, hijo de padres separados. El progenitor, sumido en una depresión, apenas sale de su caótico y degradado apartamento, y la madre vive consumida por un odio sin fisuras hacia su ex, que la abandonó por otra mujer. En medio de esa guerra, Théo encontrará en el alcohol una vía de escape. A su alrededor se mueven otros tres personajes: Hélène, la profesora que cree detectar que el niño sufre maltrato a partir del infierno que vivió en su propia infancia; Mathis, el amigo de Théo, con el que se inicia en la bebida, y Cécile, la madre de Mathis, cuyo tranquilo mundo se tambalea después de descubrir algo inquietante en el ordenador de su marido...

Todos estos personajes son seres heridos. Marcados por demonios íntimos. Por la soledad, las mentiras, los secretos y los autoengaños. Seres que caminan hacia la autodestrucción, y a los que acaso puedan salvar –o tal vez condenar definitivamente– las lealtades que los conectan, esos «lazos invisibles que nos vinculan a los demás (...) las leyes de la infancia que dormitan en el interior de nuestros cuerpos, los valores en cuyo nombre actuamos con rectitud, los fundamentos que nos permiten resistir, los principios ilegibles que nos corroen y nos aprisionan. Nuestras alas y nuestros yugos. Son los trampolines sobre los que se despliegan nuestras fuerzas y las zanjas en las que enterramos nuestros sueños».

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